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La democracia la construimos nosotros

La Embajada de Estados Unidos intentará imponer un régimen “democrático” en Bolivia definido bajo sus concepciones de “democracia”, aquella que irónicamente mata, reprime, obliga, hambrea, y encarcela

12 enero 2004

La democracia es aquello que nosotros construimos, aquello que el pueblo construye a medida que se da cuenta de las condiciones injustas e ignominicas bajo las cuales vive, la democracia es bloqueo, la democracia son manifestaciones, la democracia es la vos de un pueblo que se alza en contra de aquellos que la predican; democracia son los hechos históricos, aquellos que nos han llevado a poder defenderla aquellos que han conducido a su existencia, aquella que construye el pueblo, eso es democracia.

Las presiones populares son la base de la cual se sirve nuestra democracia en pos de su conquista. Las huelgas de hambre, la resistencia armada son instrumentos importantes por medio de los cuales se ha llegado a que hoy Bolivia cuente con un parlamento que incluye a indígenas y a “minorías” de peso, que son en nuestra realidad mayorías.

El sistema capitalista al cual nos vemos sometidos, cuando no se ve en peligro de ser rebasado por las bases populares, accede a una supuesta democracia, promoviéndola como un regalo por portarnos bien. Sin embargo, el pueblo boliviano ha rebasado esta bondad, motivo por el cual en nuestra historia contamos con tantos golpes de estado, los cuales no son más que una respuesta reaccionaria a nuestro espíritu realmente democrático y progresista, no hablamos de democracia representativa, sino proponemos, alentamos, y luchamos por una democracia real.

Sin embargo, Bolivia tiene en su haber a otro enemigo más que enfrentar cuando de democracia se trata, irónicamente este enemigo es aquel que más predica la democracia, una democracia que vale y es viable tan sólo bajo sus conceptos y definición propia de la misma; la Embajada de Estados Unidos. La Embajada Norteamericana tiene una larga trayectoria de intervenciones dentro de la política boliviana, situación que hoy convierte a Bolivia en un país en el cual las intervenciones estadounidenses resultan muy usuales, ya que son ellos quienes deciden lo que es la democracia. Hoy, democracia, conforme a lo que dicta el país del norte así como también USAID, es el MNR, discriminado de esta manera, a otros partidos políticos, y tachándolos como no democráticos, terroristas, y hasta narcotraficantes; tal es el caso del MAS ( Movimiento al Socialismo). Existen documentos que comprueban dichas conductas: Departamento de Estado, cable desde La Paz, Bolivia a Washington, CD# 2002LAPAZ2723, encontrado por el periodista norteamericano Jeremy Bigwood:

"Proyecto de la reforma a los partidos políticos que apunta hacia la implementacón de una nueva ley Boliviana que tiene como fin el hacer un procedimiento más democrático y transparente. El proyecto apoya también al plan inclusivo del MNR, y a la larga ayudar a construir partidos políticos moderados, prodemocráticos, que pueden hacerle contrapeso a los movimientos y partidos radicales, así como el MAS y también a sus posibles sucesores.

En otras palabras, USAID, que no es un partido político, ahora tiene la capacidad de decidir qué es democracia, así como también quienes representan “ la verdadera democracia” en Bolivia, por ende atacando frontalmente a los partidos políticos legítimos de Bolivia, los cuales representan a una gran mayoría.

Uno de los más grandes retos a los que se ve enfrentado el pueblo boliviano es a la a discrepancia en ideología; mientras que unos pocos aseguran que la democracia se construye desde el parlamento, escrita en papeles, por medio de una muda y ciega obediencia a la Embajada Yankee, aceptando sin opción alguna una democracia “pacífica” e impuesta, el pueblo lucha por su democracia desde las calles, por medio de bloqueos, huelgas de hambre y manifestaciones, luchan por ser escuchados, son aquellos que el autor francés Jaques Ranciere en su obra, El Desacuerdo denomina como los sin parte, los que se han dado cuenta de su condición, y que por medio del litigio y de la querella exigen ser escuchados y ser tomados en cuenta. Lamentablemente a esta democracia el gobierno tacha como delito, como terrorismo, y como ilegal, por medio de argumentos ridículos, así como también por medio de la imposición de leyes que protejan a unos pocos de estos movimientos “ terroristas”. Tal es el caso de la Ley de Seguridad Ciudadana.

El proyecto de Ley de Seguridad Boliviana establece la penalización a la convocatoria y ejecución de un bloqueo de caminos, con 2 a 8 años de cárcel. Los delitos de robo, instigación a delinquir, lesiones y extorsión son sancionados con penas de reclusión más duras y prolongadas. “El proyecto endurece las penas de once figuras delictivas del Código Penal: instigación pública a delinquir; atentados contra la seguridad de los medios de transporte; atentados contra la seguridad de los servicios públicos; lesiones gravísimas; lesiones graves y leves; lesión seguida de muerte; evasión; fabricación, comercio o tenencia de sustancias explosivas; robo; robo agravado y extorsión. Según el Código de Procedimiento Penal, no se puede detener en la cárcel a una persona si es que el delito por el que se la acusa tiene una pena inferior a tres años. En este caso, el incremento de los años de prisión en estas once figuras penales derivará, en algunos casos, en el envío de los sospechosos directamente a la cárcel. Es decir, el retorno al sistema inquisitivo.”( La Prensa - La Paz - Bolivia Edición de Agosto 01, 2003 http://166.114.28.115/20030801/politica/politica05.htm )

Puesto en palabras más informales y menos legales, la Ley de Seguridad Ciudadana no es más que la obstrucción de la verdadera democracia de aquellos sin parte, y el impedimento injusto y deliberado de sus derechos.

Si miramos hacia atrás, a partir de la Revolución del 52, la vida política de Bolivia, gira entorno a la conquista de la democracia. En ese entonces, luchando contra las oligarquías de los Barones del estaño, quienes tenían capacidad, de incluso imponer leyes al congreso, y de un régimen donde se conservaban rasgos esclavistas y feudales, pasamos a una democracia conquistada por el pueblo, con armas en la mano, derrotando a los bastiones más importantes de esa sociedad. Es el pueblo quien logra derrotar al ejército mismo, efrentándosele con todas las armas existentes. En esto juega un papel importante los ex combatientes de la Guerra del Chaco, quienes con su experiencia de combate, aportan desde la clase obrera con la lucha misma, asumiendo el rol de vanguardia. Pasarán años para ver que el gobierno de Paz Estensoro y el MNR traicionarán al movimiento obrero, mostrando los colmillos capitalistas, y que se alejaban poco a poco de la verdadera democracia para asumir papeles enmarcados en el más dogmático capitalismo y servilismo a los Estados Unidos.

El pueblo al darse cuenta de esto, exige más sus derechos y la profundización de la democracia (Tésis de Pulakayo, Tésis Central de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia), bajo estas circunstancias la reacción toma cartas en el asunto, y provoca el golpe del 4 de Noviembre de 1964, encabezado por René Barrientos Ortuño, Gral. De aviación que con un matiz de populismo impone un régimen dictatorial que conlleva a grandes niveles de represión. En este contexto surge la guerrilla del Che, polarizando a la lucha de clases, y llamando a la vanguardia obrera para que cumpla su rol histórico.

Las luchas internas dentro de las mismas fuerzas armadas provocan una serie de gobiernos contra natura, tal es el caso de la co-gobernación entre René Barrientos y Alfredo Ovando Candia, quienes comparten, aparentemente, la presidencia de la República, y por otro lado, los sectores más reaccionarios del ejército, quienes lo llevan a la muerte, para hacerse del poder y lograr implantar el régimen del más puro capitalismo. Así llegamos a la guerrilla de Teoponte, que provoca mayor polarización en todos los sectores nacionales. Al culminar esta, el golpe de Juan José Torres, trae una nueva visión del populismo en el cual se cuenta con grandes libertades, pero sin un verdadero sustento a un gobierno que trataba de representar a los sectores populares y se alejaba a al vez de la concepción más retrograda del ejercito.

La Asamblea del Pueblo, la liberación de Regis Debray, y los ex combatientes que aun se encontraban presos de la guerrilla del Che, son algunos de los ejemplos del carácter popular de este gobierno. Pero como no podía ser de otra manera, la Embajada Norteamericana con toda su capacidad de corromper y manipular la política nacional, con un carácter cosnpirativo, provoca el golpe de estado más fascista conocido en nuestra historia moderna, e instaura al Coronel Bánzer en el Palacio de Gobierno para tener el régimen mas represor y salvaje de nuestra historia. Es así como una democracia naciente, pese a estar bajo un régimen de facto es abortada e instaurados todos los métodos represivos importados por aquellos que estuvieron en Panamá, entrenándose para dicho efecto. Siete años de resistencia en todos los sentidos, sindical, armado, y finalmente con una huelga de hambre masiva, se logra imponer a la democracia, una vez más conquistada por el pueblo, por medio de mucho dolor, sufrimiento, y sangre. Miles de víctimas quedaron en el camino, y solo hoy, al terminar el 2003 se los reconoce como héroes de la democracia.

Cuando el pueblo intentó agrandar sus espacios democráticos liderados en gran medida por Marcelo Quiroga Santa Cruz, y un movimiento popular que crecía día a día, otro militar llegó para imponer su política represiva, no importando de donde sacaba el dinero para financiar su régimen fascista. Es así como el Gral.LuisGarcía Mesa se subleva e impone su régimen narco-dictatorial. Sin embargo, más podía el pueblo y acaba con sus intenciones de perpetuarse por más de veinte años. El pueblo obliga el retorno a la democracia, y llega a Palacio tras pequeños golpes de estado el gobierno de Hernán Siles Zuazo. Este en una situación altamente difícil desde el punto de vista socioeconómico gobierna con todo el sabotaje y boicot de los empresarios y toda la derecha. Hubieron intentos de derrocarlo, como es el caso de su secuestro, empero, el pueblo a sabiendas que debía conservar la democracia, se moviliza, evitando el caer nuevamente en dictaduras. Muchos sin sabores tuvimos en esa época, y como respuesta de la derecha encontramos al final de es ese camino el retorno al Palacio de Gobierno de Víctor Paz Estensoro, quien es el artífice del neoliberalismo, con su cómplice el señor Sánchez de Lozada. Estos en un contubernio instauran el 21060 con todo el modelo que hasta el día de hoy destroza a las clases populares y ha creado en Bolivia la separación, mayor aún, de ricos y pobres.

Después del 21060 se sucedieron gobiernos tibios y mediocres, como el del MIR que si bien es cierto no cuentan con muchos muertos directos en su haber, en la realidad, los muertos suman miles, porque son muer5tos de hambre y de miseria. El gobierno de Hugo Banzer Suarez y Jorge Quiroga que lo único que hicieron fue administrar la muerte, tanto de hambre y miseria, como de bala, llenaron las cárceles de combatientes del pueblo, cuyo único delito fue el de levantarse ante las injusticias.

Nuevamente, Sánchez de Lozada en el Gobierno, débil por no tener un sustento real, en poco tiempo se ve obligado por presiones del FMI a tomar medidas que sabía que le podían costar su derrota, como es el caso del impuestazo. Este se creía invulnerable por estar respaldado por la Embajada de la Avenida Arce. El pueblo sale a las calles y no se deja engañar, hastiado ya del modelo económico y prefiere morir en las calles luchando, antes que morir de hambre. Las calles una vez mas se vistieron de rojo, pero logramos retirar el proyecto a pura fuerza y voluntad inquebrantable, sentenciándolo a muerte si continuaba conculcando los derechos del pueblo. De este modo llego Octubre, y el pueblo unido salió a las calles, no solamente luchando por el gas, sino por cambiar el modelo que por casi veinte años, aplastó sin misericordia a cada uno de los bolivianos. Es un triunfo, sin embargo debemos estar alertas, porque en cualquier momento, las fuerzas reaccionarios VAN a intentar una vez mas conculcar nuestras conquistas.

La historia que hemos tenido, hoy no es más que la pura advertencia de lo que vendrá, por un lado seguiremos teniendo a aquellos que por medio del apoyo de la Embajada de Estados Unidos intentarán imponer un régimen “democrático” definido bajo sus concepciones de democracia, aquella que irónicamente mata, reprime, obliga, hambrea, encarcela, e intenta destruir lo construido con la sangre de nuestro pueblo. Pero por otro lado están los valientes, aquellos que tienen en su haber la verdadera concepción, los sin parte, los que por medio del litigio, de la querella, de la lucha armada, de piedras, de bloqueos, de huelgas de hambre, de pensamiento y sentimiento humanitario y justo, no se darán por vencidos, puesto que creen en un “ hasta la victoria siempre” porque tienen “ la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio.”